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¿PASTORES O BAQUIANOS?
Columna de Iván Ramírez PASTORES TRASHUMANTES
Hay naciones, Inglaterra, cuya historia trascurre en el mar .Las hay que tienen de escenario, la llanura, Argentina, Uruguay, Brasil. Nuestra delgada patria, ha ofrecido a sus hijos, llanuras cortas atravesadas por tajos que son ríos o quebradas. En el poniente el frio mar Pacifico con su rugiente amenaza y generosa pesca; al Oriente la desmesurada cordillera que nos divide, sin separarnos de Argentina.

Nuestras razas se han hecho bajo, la presencia imponente de la Cordillera, por sus senderos han cruzado forajidos para poner su inmensidad entre ellos y los tribunales, comerciantes audaces que desafían sus riesgos para atrapar, con su esfuerzo, el vellocino de oro, mineros ilusos acariciando en su imaginación, la veta extraordinaria y, en los comienzos de la republica la tropa tras la bandera de su nación y los honores del heroísmo, todos ellos son transeúntes ocasionales.

Los baquianos permanentes son los pastores trashumantes.

Ellos hacen su vida entera en el pastoreo en la cordillera, que la conocen como el patio de su casa, que no imaginan una vida distinta a esta que le s hace sentirse pequeños, no solo por la grandiosidad de sus montañas sino por la cercanía a las estrellas inmutables que siendo siempre las mismas nunca son iguales.
En ese mundo desolado se acercan a Dios, sienten su presencia y el paso intrascendente del hombre se funde con lo eterno. Son hombres a quienes el vivir entre inmensidades les aleja de toda soberbia, son normalmente, humildes, acostumbrados a la soledad y al auto valimiento, No necesitan de otros, pero saben que la cooperación y solidaridad es la herramienta más fuerte, ahí donde solo cuentan con el más cercano cuando está y cuando no lo está, solo queda la resignación que entrega nuestra suerte con las manos generosas y justas de la fe.

El hombre de la ciudad no concibe tal laya de vida, la mira con curiosidad sorprendida, se asusta de solo pensar en su incapacidad para enfrentar la más leve enfermedad solo, sin tener a quien recurrir para implorar ayuda.

Es este un medio duro que forma hombres recios, confiados en si mismo, servidores de sus semejantes, entregados a la fe en Dios cuya presencia ven a diario en el milagro de su permanente sobrevivencia. Reconocen al caballo su aguante en las distancias, a su mular el instinto para sujetarse en los angostos y resbaladizos senderos, a ovejas y cabras su alimento y abrigo. Su vida transcurre lejos de las inquietudes que agobian al hombre medio de nuestro siglo. De entre pastores nació ,en los tiempos primígeos de nuestra religiones, la profecía que anuncia y el rito que confirma; tal vez escuchemos, en tiempos venideros, alguna voz, de hombres humildes, que ilumine y guie al hombre desorientado por las ofertas de insatisfacciones inmediatas, pero vacías de trascendencia con que nuestra época, ha extraviado la promesa de eternidad que pastores iletrados trasmitieron hace milenios y que se escuchara por siempre mientras haya alguno con conciencia de nuestra pequeñez.

En la soledad del desierto y la montaña donde el hombre puede reencontrar su destino, sentir la acogida del misterio que la religión encierra y esa es la deuda que esos privilegiados por el destino, aparentemente maltratado por la vida tienen con el hombre altanero y soberbio que hoy desdeña la naturaleza para someterse a la esclavitud de logros tecnológicos que parecieron dominar la naturaleza destruyéndola para generaciones futuras.

Quienes desde la vida placentera cómoda y segura de la cuidad miran con desdén aquellos quienes hacen su existencia acogidos a la naturaleza. Entregados a su divinidad y sometido a la regularidad del tiempo, terminan añorando la tranquilidad beatifica de ese hogar compartido con sus animales y protegidos por Dios que da la vida simple del pastor.

Hoy es nuestro amigo sanjuanino Gustavo” huevo” Muñoz quien ha tomado como una causa personal el rescatar la historia de “Los últimos trashumantes de América”, nuestros compatriotas, los crianceros de cabras del Norte Chico. Para ello está realizando un documental cuidadosamente documentado con la vida de los pastores trashumantes y un libro hermosamente apoyado con conmovedoras fotografías y delicados textos en donde plasma la difícil vida de nuestros compatriotas en su sacrificada existencia.

Sin dudas dichos testimonios serán un significativo aporte en el conocimiento de este modo de vida de los últimos Pastores Trashumantes de América.
Iván Ramírez Araya
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01/06/2017 15:31
Contralor atacado por fiscalizar a Codelco

18/05/2015 13:25
Apoya a la niña paraguaya en su lucha

18/05/2015 13:25

18/05/2015 12:32
Titin Molina se la juega por el 9 http://www.youtub...e=
youtu.be

04/05/2015 16:24

sumac
03/04/2015 13:33
Critica nos ... escribo del documental . ES una forma de aportar al mejor VALOR de nuestra identidad .TAUCÁN .-
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