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ORDENAN DEMOLICION DEL TRANQUE EL MAURO POR INSUFICIENCIA DEL PLAN DE OBRAS
Caimanes resisteCaimanes: Juez decretó demolición del tranque de Los Pelambres

Luego de varios meses de movilizaciones de los habitantes de Caimanes, el Tribunal de Los Vilos consideró insuficiente el plan de ejecución de obras propuesto por esta minera, considerando el escaso suministro de agua para esta localidad.


Por varios meses los habitantes de la localidad de Caimanes, perteneciente a la comuna de Los Vilos, han protestado y solicitado que la Minera Los Pelambres S.A., propiedad del grupo Luksic, cumpla el fallo decretado por la Corte Suprema de restablecer el cauce normal del agua.

El Juzgado de Los Vilos mediante resolución, declaró insuficiente el plan presentado por la Minera Los Pelambres y ordenó la demolición total o parcial del tranque para restituir el curso natural de las aguas del estero Pupío.

El fallo del tribunal indica que “se declara insuficiente el Plan de Ejecución de Obras Propuesto Minera Los Pelambres S.A., por cuanto el mismo no contempla obras idóneas para permitir el escurrimiento natural de las aguas del estero Pupío a la comunidad de Caimanes”. “A consecuencia de lo anterior, procédase por la demandada a la demolición o remoción total o parcial del muro de contención del tranque de relaves El Mauro a fin de permitir el escurrimiento natural de las aguas del estero Pupío a comunidad de Caimanes, libre de contaminación de desechos provenientes del tranque El Mauro”.

El 21 de octubre de 2014 la Corte Suprema ya había decretado que la minera debía presentar un plan de acción que permitiera a la población recuperar el agua, o de lo contrario el muro del tranque debía ser demolido.
Fuente:El Mostrador

LA HISTORIA ANTERIOR VISTA CON LOS OJOS DE UN HIJO DE CAIMANES

La historia de David contra Goliat
Publicado el 08/10/2010|
Por Pablo Fernandez O.*.

A fines de setiembre un grupo de 11 personas comenzó una huelga de hambre como protesta que busca lograr una indemnización y el cierre de operaciones del tranque de relave El Mauro en el centro de Chile, más precisamente en el Valle de Pupío provincia del Choapa. Esta pareciera ser una noticia más de las muchas que suelen publicarse sobre el mismo tema, si no fuera porque sirve como base para ejemplificar la dura lucha entre los que menos tienen y los que al fin y al cabo dirigen el mundo.

Caimanes es un pintoresco pueblo situado en el valle de la cuarta región de Chile, una zona agreste, rodeada de una geografía abrupta, semi desértica y rústica que cuenta con una biodiversidad característica que forma bellos paisajes. Referencia de pueblos vecinos más pequeños, Caimanes siempre fue el punto neurálgico de la zona comprendida entre las ciudades de Cabildo e Illapel, entre las cuales se encuentran numerosos pueblitos de campo. Lo que diferencia a este simpático terruño es su desarrollo, ya que se pueden encontrar desde un centro de salud bien equipado, una escuela primaria y una discoteca, hasta almacenes ampliamente surtidos, bazares y panaderías.

En Caimanes viven de forma permanente poco más de mil personas que disfrutan de un frío invierno lluvioso y un verano caliente y seco; un pueblo pequeño que cuenta sin embargo con su propio Festival de la Canción anual conocido como “Semana Caimanina”, durante el mes de febrero, capaz de congregar anualmente muchísimos visitantes de todas partes de Chile.

No obstante su actividad aumenta también durante el año, ya sea para el 18 de setiembre o para Navidad y Año Nuevo este pueblito se ve literalmente invadido por caimaninos-foráneos que regresan a su tierra a festejar de forma conjunta con la familia y los amigos de toda la vida. Caimanes tiene ese magnetismo inenarrable que obliga al reencuentro periódico, como una relación de cariño a la tierra, esa que comparten agricultores, criadores de cabras, productores de quesos y tantos otros que merced a una tierra rica, verde en invierno y casi marfil en verano, parece siempre apretar pero no ahorcar. El viento acompaña siempre y las estrellas brillan como en ninguna otra parte de la región.

Hace muchos años la modernidad también llegó al pueblo, como pidiendo permiso primero llegaron el acceso al agua potable, la electricidad y años más tarde vinieron el teléfono, la televisión satelital e inclusive el acceso a internet. Hace muy poco inclusive, la pavimentación del camino a Los Vilos posibilitó que se redujeran los tiempos entre el campo y el mar a solo 30 min en automóvil (antes era más de una hora), hecho que animó aún más el tránsito entre los caimaninos y sus visitantes ocasionales. Caimanes avanzaba sin perder su esencia decían algunos orgullosos.

Sin embargo la tranquilidad y normalidad de un pueblo común del centro geográfico de Chile cambiaría casi de la noche a la mañana comenzado el siglo XXI, cuando la Minera Los Pelambres (Antofagasta Minerals –propiedad del grupo Luksic) posó su vista en el pueblito-fundo de Mauro, ubicado a escasos 10 km de Caimanes a fines de 2001. Allí, según los ingenieros y arquitectos de la empresa se encontraría el enclave perfecto para construir un tranque de relave (básicamente un vertedero de desechos tóxicos utilizados en la extracción de cobre) que sería el más grande de Chile y el tercero de América Latina.

Esto, se llevaría a cabo utilizando las virtudes físico-geográficas del lugar para “contener” el material que de acuerdo a previsiones podría dotar a la mina de entre 40-50 años de utilidad para tal fin. Se hicieron los estudios pertinentes de impacto ambiental y se presentaron los resultados antes las autoridades que aprobaron la obra sin mucha demora, haciendo oídos sordos de las tibias protestas de algunos ambientalistas que denunciaban serias irregularidades. La obra se aprobó en 2004 y la maquinaria comenzó su trabajo a pasos acelerados, al margen de esas voces tibias que no obstante ya comenzaban a molestar a los altos mandos de la minera, por lo que la logística del poder se puso en marcha.

La metodología era simple, comprar el fundo, sub-indemnizar a las familias que allí vivían para que se retiraran voluntariamente de la zona, comenzar los trabajos de tierra y sitiar la zona. Las consecuencias ambientales, sociales y culturales no fueron consideradas por la minera. En Mauro se hallaba una biodiversidad rica y característica, un acuífero que alimenta todo el valle e inclusive numerosos petroglifos de diversos orígenes (diaguita, incaico, molle…) con más de dos mil años de antigüedad, los cuales fueron catastrados en su momento como muy importantes desde el punto de vista histórico y científico de Chile.

Para cada caso la minera ideó un plan de contención (como trasladar petroglifos y especies vegetales a otro lugar para formar una especie de “reserva o santuario natural”) destinado a acallar las voces más fuertes de los ecologistas. No obstante, lo que más preocupaba a los caimaninos anti minería era la posible contaminación de las vertientes subterráneas que se traducirían inevitablemente en la vida del pueblo. La explicación oficial de los emprendedores respecto a la posible contaminación del agua fue tan débil que despertaron curiosidad y mucha empatía inclusive en aquellos que veían con buenos ojos aquella faraónica obra. Las explicaciones simplemente no convencieron a nadie.

El plan de la minera entonces se bifurcó. Al pueblo había que prometerles trabajo por generaciones, salarios competitivos y altos para la zona, mejoras en infraestructura y sobre todo la inclusión de líderes comunitarios caimaninos en el proyecto, de modo que las voces contrarias fueran al menos opacadas y naciera una corriente favorable de opinión progresista.

La otra parte era más ambiciosa. Ante las amenazas de una batalla legal, la construcción del tranque debería llevarse a cabo rápidamente, con la obra en marcha y un pueblo dividido habría oxígeno (o mercurio) necesario para que la minera terminara en el plazo previsto. El plan, efectivamente…funcionó. Como nunca antes, la gente que se conocía de toda la vida se dividió, comenzaron las rencillas y las discusiones, donde la culpa y los intereses terminaron por crear dos bandos claramente opuestos que incluían a veces miembros de una misma familia a ambos lados del cuadrilátero. Las nubes no tardaron en llegar y los días de Caimanes se volvieron cada vez más grises.

Aquellos que se habían aliado por convicciones gozaban del ingreso económico consiguiente, los que necesitaban el dinero antepusieron orgullo y nostalgia a las necesidades humanas básicas, los demás, siguieron la lucha desde y como podían. La vida en el campo es difícil decía Manuel Tapia, conocido como don Manolo, por eso hay que pellizcarse. Caimanes es un pueblo que siempre se acostumbró a ver partir a sus retoños, el campo no ofrece muchas posibilidades y aquellos que pudieron se aventuraron en busca de un salario digno o prosiguieron, los menos, sus estudios en las grandes ciudades de Valparaiso, Santiago, La Serena o Antofagasta. Las pintadas en forma de grafitis se multiplicaron en las paredes, comenzaron las amenazas entre unos y otros, mientras tanto la gerencia de la minera miraba de reojo.

Pronto la batalla se trasladó al plano judicial. Los vecinos que se oponían a la obra y se habían organizado, comenzaron una larga pelea que comenzó en el año 2006 con los primeros alegatos en la Corte de Apelaciones, el objetivo era simple: cerrar el tranque y compensar a los vecinos de Caimanes por los daños ambientales evidentes a solo dos años del inicio de los trabajos de mayor envergadura. Idas y vueltas en los planos judiciales significaron pequeñas derrotas y victorias ajustadas para unos y otros. Una de las mineras más importantes del mundo utilizaba todo su peso político y económico de forma evidente, mientras de un lado la presidenta de Chile ignoraba las decenas de cartas enviadas por las juntas de vecinos organizadas de Caimanes solicitando una audiencia, se reunía con los principales ejecutivos de la minera en su propio despacho.

El tema traspasó fronteras, grupos argentinos anti-minería en similar situación se acercaron para conocer a estos aguerridos campesinos que luchaban contra un gigante, algunas ONGs se interesaron en ayudar, otros se preocuparon por publicar sus protestas y difundir lo que estaba sucediendo. La noticia llego a la televisión nacional, los espacios en los medios se abrían de a poco, mientras tanto la batalla continuaba.

La Corte Suprema fue testigo de una lucha sin igual, con las salas llenas de público David se defendía contra Goliat y no parecía ceder un centímetro. En 2008 un fallo controversial obligó a la minera a comprar los fundos de Tipay y Romero (cercanos a Caimanes), los derechos de aguas sobre los predios y la compensación económica de demandantes y particulares por los eventuales daños que pudieran ocasionar las obras de la minera.

Pero por otro lado, el mismo fallo que en 2004 le posibilitó a la minera Los Pelambres la construcción del depósito de relaves El Mauro y que permitió la ampliación de la vida útil de la mina a 50 años mostraba la hilacha. Nuevos estudios estimaban solo 15 años de utilidad, principalmente debido a filtraciones y un llenado demasiado abrupto del tranque, que además, ubicado en suelos con alto grado de saturación, ponía en serio peligro a la gente de Caimanes ante la posibilidad de movimiento sísmico. A pesar de fallos judiciales, alegatos y recursos legales, el tranque El Mauro sigue operando, el riesgo sigue existiendo para Caimanes y las compensaciones económicas siguen sin aparecer.

El verdadero daño que produce el progreso no sostenible es la deshumanización que enfrenta a unos y otros en una parodia de héroes y villanos, donde la comercialización de la vida emerge sobre la pertenencia a un lugar que puede dejar de existir. En estos días los vecinos de Caimanes ya no se señalan con el dedo, no hace falta, los rencores quedarán por el resto de sus vidas y cada uno sabrá para qué equipo jugó en este cruel partido. En todo caso, el que perdió al fin fue el pueblo, ese pequeño espacio de tierra que albergó miles de amigos, turistas, viajeros, personajes, famosos, nietos, extranjeros, etc. y que si David no acierta en la pedrada de un día para otro quedará solo en el recuerdo de aquellos afortunados que lo conocieron. Yo lo conocí y temo que algún día mis hijos no lo puedan hacer. Mientras tanto 11 personas comenzaron una huelga de hambre como protesta para lograr el cierre de operaciones del tranque de relave El Mauro…

*Ing. Pablo Fernandez Olarra
Activista.
Chile

Fuentes:

http://www.fima.cl/2009/10/06/caso-pelambres-2005-2008/

http://laotravoz.wordpress.com/2010/10/05/pobladores-de-caimanes-en-huelga-de-hambre-por-posible-desborde-de-tranque-de-relave

http://www.radiobiobio.cl/2010/10/05/coquimbo-11-personas-siguen-en-huelga-de-hambre-en-caimanes-por-el-cierre-de-tranque-de-relaves/

http://www.fima.cl/wp-content/uploads/2009/10/La-batalla-del-agua.pdf




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