Navegación

Usuarios Conectados

· Invitados: 4

· Miembros: 0

· Total Miembros: 7
· Último Miembro: Patronico

Iniciar Sesión

Nombre de Usuario

Contraseña



¿Contraseña olvidada?
Pulsa aquí para obtener una nueva contraseña.

Mini Charla

Debes iniciar sesión para enviar un mensaje.

No se han enviado mensajes.

26 de marzo de 2011

columnaLo dijo ella, nosotros no: “Si es capaz de vender a su hija por un millón y medio…”
Kel, estudiante de derecho, acusa a su padre abogado de aceptar entrevistas para los programas de farándula a cambio de palo y medio.
Poco me parece para tan apreciada golosina que además vende tanto y hace ganar dinero a montones.
Fea la del ex de Argandoña eso de andar ventilando las aventuras eróticas guerreras de su primogénita.Y tanto que pelan a la Raca de materialista.
Marta Lagos comentó que todo estaba medio frío en la cena en honor a Obama. Grave si se sirvió cordero, quiere decir que pese a los augurios que esta comida no le iba a provocar males como a Margaret Thatcher hace algunos años, lo cierto es que un “lamb” tibio seguramente hizo sentir malestares estomacales a más de uno de los 350 comensales.

Hablé con Michelle Obama ayer y me aclaró que Barakito no había sufrido diarrea ni nada por el estilo. Que le llevaron agua de cilantro con apio a la habitación y con eso previnieron que el mal pasara a mayores. De todos modos el intestino de la familia es fuerte por algo se alimentaron sus antepasados de cocodrilo, cebra y mamba (serpiente)

Que el Jefe de Estado sea de color, como le dicen a gente que no es blanca, da lo mismo; su discurso podría haber salido de boca de un yuppie White o de un demócrata cualquiera de ancestros pecosos irlandeses.

Marcelo Antonio Gutiérrez era extremadamente amable con nosotros en el café de Colon con Bories. Siempre atento, simpático cordial.
Y estamos hablando de hasta hace unos pocos días.
Por tal motivo la sorpresa para muchos en Punta Arenas fue tremenda cuando los titulares de los dos matutinos, sin mencionar el nombre de “1900” donde trabajaba, titulan Horrendo asesinato de joven dominicana perpetrado por el garzón de 43 años, al cual nos referimos.
Comentario en el auto.
.En toda persona hay un asesino en potencia. Más aun si es celosa.
-Si pero ella era prostituta.
- Nada que ver, era un ser humano, la profesión es lo de menos.

Curioso, pero la interlocutora rebaja la condena por el hecho de que Orfelina Ramona Paulino Tatis de 27 años, haya trabajado en un local nocturno.
Más aterrador aun es que Marcelo le clavó el cuchillo treinta veces;

Me llama una bella mujer Marcela Acuña de Canal 13 para preguntarme si conocía a Liz Taylor. La vi dos veces, que es diferente a Yenny Nun, corresponsal eterna de Cosas en Hollywood la única chilena que realmente la entrevistó, quizás María Romero en su época. Raoul Pinno, el marido de la actriz Liliana Ross que trabajaba en una conocida joyería de Los Ángeles, la vio muchas veces. Claro, la veterana era seca para las joyas y lo que le faltaba en salud le sobraba en diamantes.

Si, estuve con Susan Parker, la tercera a esposa de Richard Dick Burton, con quien Liz casó dos veces. La sudafricana primero fue conyugue de un tiro al aire de Fórmula Uno, James Hunt.
Naturalmente sentía escasa simpatía por Liz
Lo malo para Susan, hermosa ex modelo parecida a lady Diana, era que cayó de un ebrio a otro. Hunt reconoce haberse embriagado el día de la boda incapaz de soportar el acontecimiento. El as de Fórmula I, confeso de haberse acostado con 33 azafatas de British Airways antes de ingresar a las pistas le dio la separación al cabo de quince meses sin decir mus.
Burton comentaría después: “Increíble que haya dejado ir a una mujer tan adorable sin chistar”.
El actor que tenía una residencia-ahora convertida en hotel, en Villarta, México, la puso a nombre de su nueva mujer.


Liz Taylor siempre fue potona y lo disimulaba. La inglesa
tenía su genio y caprichos. Pese a una pelea que tuvo con Michael Jackson fue su compañera solidaria en los momentos más difíciles y Elizabeth se embarcó en la campaña internacional de recaudar fondos para los enfermos de Sida.

Fue a raíz de esto que la conocí en Cannes donde en Cagnes sur Mer, durante el festival de cine, organizaba unas cenas en las cuales los artistas y empresarios hacían donaciones impresionantes.

Enferma de la columna desde muy joven, por una caída del caballo, sufrió dolores intensos a partir de entonces.
“Nunca pude bailar ni hacer ejercicios por esta causa”, señaló.

Perdió su figura por golosa, por sedentarismo y cuando acompañó en el heavy drinking a Burton. La última Liz en forma la vimos en Cleopatra.

Pese a ser muy conservadora, por algo se casó siete veces para acostarse con sus parejas, hizo películas audaces como Reflejo en tus ojos dorados, otra con Mia Farrow y Robert Mitchum dirigida por Joseph Losey, el magnífico de pies hinchados (escoba) inspirada en el cuento ceremonia Secreta del argentino Marco Denevi escrita en 1960 y filmada en 1968 en la que se masturba. Se paseó feliz en la Gata sobre el tejado de zinc o el tejado caliente, inspirada en la obra homónima de Tennessee Williams.

La inglesa se las trajo y le podemos contar una docena de películas excelentes.

Tironi recibe el oro de los Angelini, ¿acaso de espantan de quien impulso que la mejor política de comunicaciones era la de no tenerlas en el gobierno de Aylwin y de este modo sepultó a revistas como Análisis?


Me dicen que sirvieron centollas y no langosta de Juan Fernández por cuanto los viveros después del tsunami quedaron inutilizados y las mareas actuales han cambiado el sistema de flora y fauna marítima. ¿Será cierto? Dicen que el senador Carlos Bianchi sugirió: Entonces, ¿Por qué no centolla magallánica? Y eso hizo la señora Jottar, poco amiga de acoger críticas.

Pepe Zalaquett me invitó a dejarle una mermelada de calafate y ruibarbo a Obama pero no alcancé a tomar el avión para llegar a tiempo. Pensé en un anisadito de guinda para que bebiera junto a la chimenea en la Casa Blanca pero, el tiempo apremió.

Hace dos años llegaba a temblarme la pera de ganas de llorar por la depresión y el nada que hacer a mi gusto en Magallanes.
Hoy estoy en tres radios, dos programas de televisión, diario y revista; todo local, pero con más pega. Reporteo grabadora en mano, lo difícil es conseguir cintas pues con el CD, pasaron de moda, En Zona Franca encontré un pack de 5 por luca. Compraré el stock.

A propósito de asesorías…
Cuando estaba cerca de Enrique Silva Cimma y concurría a su casa frente al mar en El Quisco, en una especie de asesoría antes de que fuera Ministro de Relaciones Exteriores, en tiempos de Pinochet, y después cuando asumió la cancillería, ocurrieron cosas pintorescas.
Antes de eso, hice como puente con Anselmo Sule cuando andaban medios reñidos. Al extremo que cuando acudieron al cambio de mando de Rodrigo Borja en Quito, tuve que informar a Enrique en que hotel iba alojar el grupo de Sule (Aníbal Palma, Fernando Luengo y otros.

Antes de seguir recuerdo que un destacado radical me confiesa
que va al Toi et Moi con chiquillas. Como es casado, cree que con lentes oscuros los CNI que andaban precisamente al acecho de situaciones semejantes para chantajear a los objetivos. Le digo si es huevó9n o se hace que no lo van a identificar…

Una tarde luego de un bien regado almuerzo en El Parrón, llego a casa y la señora Yoli, que era entre nada y gobernanta me informa: Lo llamaron recién de la cancillería Que por favor esté a las ocho en punto en La Enoteca del Cerro San Cristóbal.
Consulto en el Ministerio de qué se trata: Don Enrique lo necesita porque invitó a cenar al Presidente de Rumania.

Luego de duchas, cafecitos y lo que fuera para el aliento, partí al lugar. La delegación era pequeña. Don Enrique me sentó al lado de Petre Roman, premier rumano. Hablamos en inglés, de costumbres de su país, de Smetana y finalmente del lapislázuli. Antes del postre me tomó del antebrazo y me pide que lo acompañe a comprar un regalo para su esposa en la boutique del local, muy bien nutrida de orfebrería de nuestra joya nacional.

Canceló su jefe de gabinete. Volvimos a la mesa, don Enrique que no hablaba ni pío en inglés, sonreía feliz, como si el invitado fuese él.
Amigas y amigos, no resulta fácil entretener a un Jefe de Estado. Pero Roman era entretenido y en ningún momento preguntó por mi profesión. Lo último que esperaba era a un periodista. Como ya hacía clases, aludí a las universidades chilenas, pero Petre andaba en otra y si e preguntan en que, no recuerdo. Ya tipo dos cuando los efluvios del mediodía y los vespertinos, amenazaban anegar el bote, la cena tocó fin. A las once de la noche estaba en cama relatándole a Odette esta insólita experiencia.
A la mañana don Enrique llamó para agradecer: “Al contrario, fue mi primer tete a tete en una cena con un Mandatario extranjero”, le comenté.
Creo que el motivo fundamental de mi presencia en la Enoteca fue el dominio del inglés, casi nadie de la cancillería lo dominaba bien, por lo menos por parte de la delegación chilena.

Una situación de asesoría política menos grata en un momento fue con un ministro diez años más tarde. El tema surge cuando comienza a insistir que la asesoría comunicacional incluya además “lo que se dice de mí”. Trato de eludir el tema pero a veces se torna tan insistente que es insoslayable.

En una oportunidad, durante de una cena anual con la gente del club de Tobi que convoca a comunicadores todos los miércoles en La Mutualita, de don Giusseppe en Vicuña Mackenna antes de llegar a Rancagua, comentamos que el ministro no debió haberse involucrado en un comentario sobre las AFP. Al día siguiente le cuento que reunido con periodistas influyentes, hubo este punto de vista y que se salvó jabonado de que los medios no hicieran mayor alarde sobre su intervención poco afortunada.

Quiso saber nombres pero le señalé que si le entregaba la fuente, ésta nunca más me iba a proveer de orientación, no se trataba de otra cosa.

Apenas cerré la puerta a mis espaldas en el Palacio de la Moneda, revisa la lista de la gente que compone la mesa y a la cual lo había invitado antes, pues una vez al mes llevábamos a un huésped (de hecho desde Frei hasta Piñera han concurrido). Al dar con el nombre de un colega que trabajaba para Enrique Correa, llama a su correligionario de entonces y le espetas que un periodista suyo lo anda criticando.

El ex gordo llamó la atención del profesional, quien obviamente se sintió traicionado y por largo tiempo no reapareció en la mesa. asesoría comunicacional desea servicios que alimenten o destruyan su morbosidad, hay que negarse rotundamente, aunque cueste perderlo. De lo contrario a corto plazo, se cortan las fuentes y es peor.

Comentarios

No se han publicado comentarios.

Enviar Comentario

Debes iniciar sesión para publicar un comentario.

Valoraciones

La valoración sólo está disponible para miembros.

Inicia sesión o regístrate para poder votar.

No se han enviado valoraciones.
Tiempo de generación: 0.01 segundos
4,740,598 Visitas únicas