Navegación

Usuarios Conectados

· Invitados: 2

· Miembros: 0

· Total Miembros: 7
· Último Miembro: Patronico

Iniciar Sesión

Nombre de Usuario

Contraseña



¿Contraseña olvidada?
Pulsa aquí para obtener una nueva contraseña.

Mini Charla

Debes iniciar sesión para enviar un mensaje.

No se han enviado mensajes.

7 de enero de 2012

columnaHay exigencias nuevas en la casa y voy a la farmacia. La vendedora de la Cruz Verde me muestra la variedad de condones; gruesos, sensibles, con espermicida…Yo le digo que deseo el más protector pues otra paternidad a estas alturas es inconcebible. Luego le pido viagra masticable y ofrece Super B de 50 mg. Mirándome a los ojos ordena que solo tome uno. La gente observa y escucha asombrada pero haciéndose la lesa. De paso le pido paracetamol. Se despide con un que le vaya bien. Le respondo desde la puerta: Eso espero.
Por la calle diviso a Constanza Gaona, una joven que le trabaja a la lana, hace objetos y figuras, pinta sobre la lana. No sabía su nombre hasta que veo en el diario que hará una performance en Imago Mundi. La vi con su madre, profesora de un colegio que aplica el sistema Stein en Santiago, Viña y Limache de compras en un negocio céntrico, Ambas vestían como arpillera, multicolor, con las mechas paradas. Luego vi a Constanza en la calle y finalmente en la performance. Tiene una sonrisa que no se borra de los labios…
“La puta de Babilonia” es el sorprendente título del libro que encuentro en el Dibam. Del colombiano Fernando Vallejo (La virgen de los sicarios) resulta que la meretriz no es otra que la Iglesia Católica.
El autor contrapone fechas históricas, minuciosamente investigadas con las situaciones de los evangelios y da cuenta de cómo Herodes muere seis años antes de Cristo de manera de cómo iba a ser posible que lo mandara donde Pilatos a menos que Cristo fuese tan milagroso que naciera seis años antes de sí mismo.. Dice que San Juan nunca conoció a Jesús ni supo donde estaba Belén. Masacra los evangelios para qué decir. Leemos: “¿Qué tan santo el rey David, enamorado de Jonatan?: “Jonatan, hermano mío, por ti tengo herido el corazón pues te quería tanto. Tu amor era para Mí más dulce que el amor de las mujeres (2 Samuel 1:26) Eso dice el rey marica cuando se entera de que le mataron al novio”
Pero los musulmanes tampoco se salvan:”Seis siglos más tarde el mismo Arcángel Gabriel se le parece a un tal Mahoma, un mercante lujurioso, polígamo, asesino y bellaco entre los bellacos y le dictó el Corán, un mamotreto tan feo como la Biblia”.
Da escozor, pero incertidumbre, leer que la Biblia se basa en evangelios escritos recién doscientos años después de la muerte de Cristo, basados en fuentes del boca a boca. Escribe que “Oh, Dios, por qué me has abandonado, fue escuchado por la Virgen y su hermana y uno que otro por ahí. Que lo gritó en Arameo, pero el primer evangelio está en griego. ¿Y quién escuchó de verdad lo que decía un aporreado Jesús en la cruz?
Es cierto que el Nuevo testamento es un recosido de evangelios y testimonios. Vallejo da cuenta que Lutero lo único pecaminoso que hizo fue traducir al alemán un libro que había que leer en lengua muerta, como el latín.
En fin si es creyente, sufra, si es agnóstico, goce.
Después del once de septiembre de 1973, entre las auto imposiciones del momento, juré que nunca iba a estrechar la mano de Augusto Pinochet Ugarte.
Unos cinco años más tarde en la Feria Internacional de Santiago (FISA), recreaba la vista en unas bien poco atractivas máquinas de aire comprimido, que hoy abundan por calle Bories en remodelación. ¿Por qué ese interés? Dirigía la revista de Atlas Copco, la empresa sueca fabricante. El encargado del stand había salido y me dejó al cuidado de lo expuesto.
En un momento giro y me encuentro con una valla humana. Una verdadera pared, que de pronto se abre y aparece una diestra estirada. Era Pinochet. Andaba recorriendo la exposición. Hasta fotos hubo del saludo.
Muchos años después, Mónica Comandari, directora de revista Cosas me avisa: “Ven terneado mira que vas a ir en mi lugar a un almuerzo; no me siento bien”.
La verdad es que ni pregunté donde me llevaba el auto, pues generalmente estos reemplazos significaban comer y tomar rico.
De pronto capto que vamos subiendo hacia Lo Curro. Almuerzo anual de Pinochet con la prensa. Si bien era sin karaoke a lo Hinzpeter, lo cierto es que visitábamos la controvertida casa de los Presidentes.
¿Cómo lo hago para no saludar al dueño de casa?, craneaba.
Creyéndome súper inteligente, cuando aprecié que los canales recién estaban instalando sus equipos, me puse a la cabeza de la fila de manera que cuando se abrieran las puertas del salón, nadie captara mi presencia. Y así fue. Luego de saludarlo me sentaron bastante lejos, pero mi amiga Cecilia Serrano, fue ubicada en la misma mesa del Jefe de Estado. Recuerdo bien la disculpa de la entonces lectora de noticias: “Oye, me mandaron…No hubiese venido”. “Cecilia, por Dios, no me des explicaciones, goza el almuerzo y punto”. Lo cierto es que Pinochet era muy simpático en el ámbito social y cautivó a mi amiga que en un arranque de patudez le pide recorrer la casa después de los bajativos. El mismo general ofició de guía.
Por la noche, me llaman mis amigos de la revista Análisis. A punta de improperios me retan por haber faltado a mi juramento y que lo habían visto por televisión. ¿Cómo, si me colé antes de que llegaran las cámaras?, argumenté. Ocurre que el Ejército había ganado el quien vive y fueron sus imágenes las difundidas a los medios.
Raquel Argandoña, pese a que era un objeto de fantasía sexual recurrente en mi vida de entonces, representaba al gobierno. Por lo tanto juré pasarla por alto en mis entrevistas.
La animadora que iba a visitar Punta Arenas con Las indomables pero su virus renal postergó estos afanes, estaba en Río de Janeiro con su flamante esposo, Eliseo Salazar y yo cubría Fórmula Uno donde aún participaba quien se convirtiera en su enemigo, su colega Nelson Piquet.
Fue inevitable el encuentro con Raquel, que socialmente es bien liviana de sangre e hicimos muy buenas migas.
Meses después, siguiendo el Grand Prix de Mónaco reincidimos en Niza, donde residía la pareja. Raquel era el último capítulo de Mi gente linda, mi tercer libro. Para convertirlo en el best seller que finalmente fue en 1982, la foto portada era Raquel y el suscrito sentados en la playa frente al lujoso hotel Negresco en la Costa Azul, tomada por…el propio Eliseo. El derecho de autor fue directamente a un fondo para periodistas cesantes del colegio del gremio.
Al regreso, me entrevistaron de la Revista del Domingo de El Mercurio, dirigida por Luis Alberto Ganderats. Le cuento muy al pasar “Encontré más rellenita a Raquel”. Mi colega acelera a fondo y el titular del reportaje fue: “André Jouffé comenta las gorduritas de Raquel”.
Nunca, pero nunca más Raquel me habló después de eso. Cuando el viernes previo le advertí lo que venía, me mandó a la punta del cerro a grito pelado. La simpática Doña se esfumó definitivamente para transformarse en una Quintrala cualquiera.
Ahora la protagonista de Las indomables fue domada por el virus. Su hija Kel, desatinada y domada trata de mongólica a la reportera de un programa cuya conductora tiene una criatura que padece síndrome de Down. Tampoco lo pasa mejor Jorge Radic, su ex novio que la llevó cinco veces a Miami y la atendió a cuerpo de reina cuando venia al extremo sur. Hasta llegó a comprarse un auto de lujo para trasladar a la antigua reina Fisa. Un hombre sencillo, austero, perdió su ritmo de vida por estar al lado de una diva, quizás motivo de onanismos surtidos en la adolescencia.
La cosa se fue a la punta y el tema del turista israelí se ha convertido en polémico y siquiátrico. Sigo sosteniendo que aparte de los problemas derivados de la pésima educación, en cuanto a modales se refiere, hay otros de entorno y stress en la mayoría de los jóvenes israelitas que vienen, al margen de que uno se habría mandado la cagada más cara de la historia y quizás con una manía extraña, la de por quemar el papel de wc cada vez que obra.
Los sabras son los nacidos en Israel cuya religión es la judía, pero en el resto del mundo se suele reconocer a los judíos como tales, a los provenientes de Europa.
En el medio turístico, contra los judíos europeos no he escuchado jamás una queja, al contrario, la cultura refinada del viejo continente la trasladan a todos los lugares visitados.
Otro universo es el de los sabras.
Ya en el festival de cine de Cannes, a comienzos de la década de los noventa, el arribo de la televisión de Israel al hotel Select, hizo del lugar un infierno. De madrugada gritos, portazos, una baraúnda descomunal. Monsieur Branly, judío sefardí, tuvo que intervenir varias veces con resultados nulos.
Si Tuma y Chahin no fueran paisanos y semitas además, sus palabras tendrían más peso E insisto que son semitas pese alas criticas que recibo por lo que escribí en el facebook de Emol y me apoyo en diccionario: En lingüística y etnología, el término semita se usa para referirse a una familia lingüística de origen predominantemente medio-oriental, ahora llamada lenguas semíticas. Esta familia lingüística incluye las formas antiguas y modernas del acadio, el amhárico, el árabe, el arameo, el fenicio, el ge'ez, el hebreo, el maltés, el yehén, el tigray, y el tigriña, entre otros.
Tenemos fama de amarretes y más la tenemos si por ejemplo en Hertz, aquí, ya han sido dos ocasiones en que aparecen dos turistas del eretz y una vez arrendada la camioneta a las dos cuadras le suben cinco pasajeros más. ¿Por qué han de ser los únicos que regatean o se niegan a pagar?
Considero absolutamente indispensable que el gobierno de Israel y sus embajadas, impongan un manual de buena conducta a sus ciudadanos cuando salen, pues al fin y al cabo son la cara del país en el exterior. Modales como los expuestos en Chile y en otros lugares, manchan aun mas la imagen de un estado que ya tiene un ala rota en ese sentido por el tema Palestino, tan mal manejado.
Cuando ocurrió el espantoso siniestro en Torres del Paine, la palabra israelitas, ninguna otra, afloró para sindicar culpables. No se escuchó decir franceses, españoles, argentinos ni alemanes. ¿Simple casualidad?
Mi cuñada que es judía a morir y llego hace dos años de regreso de una larga estada en Israel me confirma: Si, son generalmente muy mal educados.
Cierro: Han creado artificialmente una onda antisemita en la que se mezcla ficción y realidad.
Leo Abril en Paris de Michael Wallner, nacido en Graz, ex antro nazi de Austria. La novela es buenísima la traducción asquerosa.
Simultáneamente Porotos Granados de Tito Matamala. Una antología de cuentos, generalmente de 500 palabras, donde bailan Alejandra Costamagna, Carlos Iturra, Díaz Eterovic y otros 30 más.
Muchos relatos son simplemente horripilantes no por malos sino con la obsesión de la muerte y la destrucción.
Llevado a la farándola top, una especie de Lady Gaga que deja la chorrera de sangre en una tina del hotel Intercontinental. La mucama que no pasó por el pene de Dominique Strauss Kahn, dice que hubo ritos satánicos.
Yo creo que la cantante de cañuelas flacas tuvo la menstruación y no se preocupó en su divismo en asear el baño, quizás piensa que tiene sangre azul.
Voy a Tur Bus y retiro un paquete muy bien embalado. Lo abro con fruición, ansiedad…con la llave del auto rajo las cintas adhesivas… ¿Qué puede conllevar a tal estado? En el paquetito viene el Libro 3 de 1Q84 de Haruki Murakami que me envía el gran Juan Manuel Marambio de Illapel.
Dejo de lado La puta de Babilonia de Fernando Vallejo, el colombiano que pulveriza a la iglesia católica y me sumerjo ahí mismo, en el pasaje Korner a la lectura de este maravilloso obsequio. Continué con el libro en la zona franca chupando un helado de yogurt-arándano y no lo soltaré hasta la última línea. Gracias, Juan.

Comentarios

No se han publicado comentarios.

Enviar Comentario

Debes iniciar sesión para publicar un comentario.

Valoraciones

La valoración sólo está disponible para miembros.

Inicia sesión o regístrate para poder votar.

No se han enviado valoraciones.
Tiempo de generación: 0.08 segundos
4,740,844 Visitas únicas