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18 de febrero de 2012

columnaSi Víctor Moroni Gutiérrez dice que Hotu iti con Kena, es Hotuiti con Kena y no lo dude.

Creo que mi amigo no sacó el libro sobre farándula prometido el año pasado simplemente porque nadie va a publicar un escrito que desmitifique a San Felipe.
Mariela Sotomayor fue alumna mía y les juro que jamás imaginé que iba a sacar las agallas que demuestran en PP.
Interesante el vestido transparente de promoción de lady Gaga para su próxima gira.
Se nos fue Whitney, Aysén en llamas y Magallanes espera. Lindo fin de veraneo.
El miércoles evoco Cannes viendo tres películas:Selkirk con mi hijo putativo y nieto, La piel que habito, de Almodóvar y Hoover, con di Caprio. La primera me entretuvo como buena producción Mercosur, la segunda me dejó casi sin ganas de ver la tercera, pero como hubo media hora para caminar, volví a otra sala y no me arrepiento. La gracia me costó 25 lucas entre entradas, pop corn, sandwichs, pepsis, pero fueron seis horas de buen cine en general. La de Almodóvar me la veo de nuevo de todos modos.
La gobernadora de Tierra del Fuego, Catalina Besnier, envía una carta certificada el 31 de enero y al 17 no había llegado a Punta Arenas. Puchas el correo para bueno.

Mi hijastro conoció a su padre el sábado 11, salió con él el 14, y volverá hacerlo el 16 y 17. Temía este encuentro porque a veces cuando padre e hijo no se conocen, puede ser terrible como ya me ocurrió con mi amigo Jorge Uribe y con Gerardo. El primero conoció a su primogénito cuanto este ya era médico y tenía 30 años, Gerardo al suyo cuando el muchacho ya estaba en los 18. Arreglé las cosas de tal manera, en torno a un asado, que la cosa resultó fluida, además Isidora como elemento de distracción en los silencios típicos en estas situaciones, ayudó muchísimo.
Aleluya, después de esto por lo menos alcanzo al purgatorio. Dos semanas antes le había presentado a su media hermana organizándole una vista a Santiago pues la bella vive en Concepción.

En una revista en pleno siglo XXI, la contadora cuenta las líneas escritas por cada colaborador con una huincha. Les pagan por centímetro, de manera que los periodistas tratan que las fotos salgan chicas. Increíble pero cierto en calle Holanda.
Me cuentan que todavía Evelynnchen Matthei sufre de feroces pataletas, grita, llora como en sus mejores tiempos de expresión histérica. Pensé que la meno la había superado hace tiempo querida ex senadora.


Conocí a Fraga en el lago Villarrica con su hija apodada Pixco (se pronuncia Pisco).
Andaba de pesca, bajó el Toltén, fue muy simpático el autor del milagro turístico español.

Mientras esperábamos el resultado de una reunión del grupo de los ocho cerca de Punta del Este en Uruguay en los años ochenta, un tipo se puso a contar chistes. Nos reíamos tan fuerte que del protocolo nos hicieron callar. De alguna forma había que entretenerse, Éramos como cien periodistas y uno cuenta que un campesino gallego de entera de la muerte de Franco mientras fornica con su esposa anti natura. Al hacerlo da con un trozo de diario en el culo en que se lee Ha muerto Franco. El gallego exclama. "Hostias, si ha muerto el caudillo". Muy grosero, lo que quieran pero cuando está prohibido reír, puchas que es graciosa cualquier salida.
Y nos retaron...por culpa del generalísimo.

A propósito del próximo viaje de Sebastián Piñera a Japón, les cuento
Luego de una eterna ceremonia al aire libre, de unas tres horas de duración en cámara lenta como película de Akiro Kurosawa, unos periodistas japoneses se me acercan: Señor, usted que viene de Chile, ¿no encuentra ridículo lo que acaba de presenciar? En calidad de enviado especial quizás me pareció arcaico y obsoleto, pero como fan de la monarquía, como comenta mi amiga Elia Simeone, no podía estar más fascinado pus oye. “Fue impresionante, aunque asumo que me aburrí un poco”, fue la respuesta. Me comí agregarles que si no hubiese sido por unos toques de gong que se escuchaban cada dos minutos, habría recostado mi mejilla sobre el hombrito desnudo de una colega de la agencia Gamma de Francia.
Pero expliquemos primero de que se trataba, Ocurre que el 7 de enero de 1989, luego del fallecimiento del Emperador Hirohito (Emperador Showa), Su Majestad el Emperador Akihito accedió al trono como el 125° Emperador del Japón. La Ceremonia de Entronización se realizó en el Palacio Imperial el día 12 de noviembre de 1990. Representantes de 158 países del exterior, incluyendo a monarcas, líderes de estado y de dos organizaciones internacionales asistieron a la ceremonia.
La cosa comenzó para la exigua representación chilena un par de semanas antes cuando nos estuvimos probando fracs en casa del canciller Enrique Silva Cimma y del entonces director de protocolo y Embajador Carlos Krammer
El mío, heredado de mi padrastro, el mismo que uso Fernando Paulsen cuando asistió a unos Nobel en Suecia, ya no me cabía por el aumento de humanidad, así que tuve que hacerme de otro.
Por la noche después de la ceremonia aludida, hubo una gran cena, con una representación de Kabuki que junto con el No, es una de las expresiones teatrales niponas. La primera dura hasta cuatro horas, la segunda puede alcanzar las diez.
Lo cierto es que los 145 dignatarios del mundo entero bostezaban a sus anchas encima de los platos y a la hora del champán, algunos roncaban de lo lindo mientras los actores se esforzaban de entregar lo mejor de su arte. Hasta don Enrique lucía los ojos achinados.
Los periodistas fuimos invitados a esa gala, nos hicieron todos los honores igual que a los políticos, Muy democrática esta monarquía en este sentido.
Al mediodía siguiente, hubo un coctel-buffet en los jardines imperiales. Dos cosas no se me borran: Lady Diana, en vestido azul, conversando con políticos como Kurt Waldheim, Henry Kissinger, los reyes de aquí y de allá, y todo el mundo fascinado con su histrionismo. Estaban embelesados; jamás me lo habría imaginado. Nosotros podíamos circular alrededor de estas estrellas de la política y monarquía internacional separados tan solo por un cordón que aislaba a su manera a unos de otros. Igual se podía conversar con los top top top.
Fue interesante apreciar el desfile de trajes oriundos de países africanos y asiáticos, apreciar como los líderes escondían los cuescos de aceitunas (varios se los metían al bolsillo con las servilletas) y degustar sino el mejor, el más diferente y variado de los cócteles que he probado en mi vida.
Algo tenía esa Diana nacida Spencer que dejaba lelos a sus interlocutores. Más que belleza capté simpatía en sus movimientos y el hecho de que miraba a sus pares haciéndoles sentir que estaba concentrados en ellos, no así como actuaba antes Sebastián Piñera que por causa de esta mala educación impulsada por su hiperkinetismo, recibió un “roteo” de su antiguo par Sergio Onofre Jarpa*.
El otro detalle que no se me fue es que las cosas no marchaban bien entre el primer ministro francés Michel Roccard (gobierno de Mitterrand en 1988-1991) y su esposa Michele. Y esto lo vi cuando Madame entregó a un fotógrafo de confianza de la agencia SIPA su vaso de whisky con hielo para que se lo mantuviera mientras se mandaba otro al seco. O sea, se hizo de dos dobles al hilo.
No andaba tan desacertado con mi intuición pues pocos meses después del whiskacho se separaron.
El protocolo nipón es bastante estricto pues se considera al Emperador como divino. Una ex Primera Dama chilena quiso saludarlo y Su Alteza comenzó a retroceder para correrse de la mano y casi cae de espaldas del estrado.
Para concluir les confieso que contraté a una masajista en el Hotel Ana, imaginando una de esas sesiones en las cuales una especie de geisha de 50 kilos camina sobre las vértebras de uno con pasitos ligeros de gacela. En cambio llegó una matrona de 80 kilos, se me montó encima, comenzó a cachetearme y a propinar golpes como si fuese un punching ball de Mike Tyson.
100 dólares costó el sensual servicio, más una coca cola del frigobar ya que como buena japonesa, no quiso aceptar propina.
Moreteado y molido subí al Japan Airlines de regreso, soñando con una geisha más amable y suave para próxima entronización.
*En la época de la patrulla juvenil, Sergio Onofre Jarpa roteó al empresario Piñera porque detectó su distracción mientras le hablaba (lo contó el propio ex Ministro del Interior).
El jueves por la mañana antes de embarcarme a Magallanes, paseo por Providencia y en librerías de viejo en las torres de Tajamar encuentro las piernas de Mariana, El diario del fin del mundo, My beautiful people y El lado b de los escritores. Se me van trece lucas en mi propia obra. Eso me pasa por regalar mis opus. Me cuentan que Elizabeth Subercaseaux anda en las mismas comprando sus propias obras ya que seguramente regaló su propio sotck igual como el suscrito. Veo en vitrina Compro casa de Caburgua y prometo que lo leo, harto prolífica la Liz.
Al pasar frente a El Parrón que junto con el teatro OK Circus del Coco Legrand espera demolición, veo sus puertas con cortina abajo por primera vez desde 1996. Entonces El Parrón cerró cinco años por un litigio familiar y reabrió con nuevos propietarios. La modernidad lo echara abajo y estaré hecho polvo como muchos de sus parroquianos, en breve.
Por un vidrio roto, vi un comedor, por otro, el bar y vi los fantasmas de mis amigos Juan Ñaña Plaza Suñer, a Carlitos Pastene, Juan Navarro, Fernando Bordeu, Sergio Meza, ex esposo de Isabel Allende, padre de Gonzalo, nieto de Allende que se quitó la vida, vi a Juan Antonio Cruz y desfilaron personajes cuyos nombres no recuerdo pero están en otro mundo. Y los garzones, el maestro Cárdenas (una vez reté a mi vieja porque se quejaba de haberle prestado dinero al maitre y que nunca se la devolvió. Pero luego le confesé que conmigo también se hizo el cucho), Víctor, el Semillita, el de la Peluca, en fin, hasta Tobi a quien una tarde se le reventaron las varices quedando el fregadero de sangre entre porciones de prietas, ubres 7y chunchules. De hecho El Parrón antes del primer cierre estaba pésimo, los nuevos dueños lo modernizaron pero perdió el ambiente de antaño.
Suspiré al verme vivo aun, gracias al pellet quizás porque valga decir que el 99 por ciento se fue cortado por el trago antes de tiempo y otros bien viejitos pero alcoholizados también. A las 12 apenas abrían el bar, ya estábamos al carteo. Antes pasábamos todos a otra parte a calentar el cuerpo a punta de cañas. Otros cruzaban al Club Militar, donde antes estaba el hotel del ejército donde según cuentan iban las hermanas Daniella y Denisse Campos cuando eran jóvenes y menos siliconadas u obesas..
Guillermo Haschke residente en Quinteros hasta junio, me cuenta que se ve con cierta frecuencia con Jorge Edwards, embajador de Chile en Francia y que hay mucha gente del PC que lo quiere y visita. Que el agregado de cultura Felipe Tupper lo está haciendo bien.
Me alegro.
Ojo, me han señalado que existe un folleto en hebreo en Natales con instrucciones a cómo proceder en temas tales como ingresos sin pagar por determinados lugares de las Torres del Paine, trucos para eludir pago de refugios y cosas por el estilo. Si doy con ese manual, lo publico íntegramente en español, lo juro, aunque tenga que pagar un traductor.


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